Se le ha diagnosticado esquizofilia riensis pero amigos de la familia dicen que se la encierra por ser “políticamente incorrecta”.
 Desde su operación de las ubres de 2.010 ya no la invitan a “Sálvame”.

Aitor del Martillo, redacción.- La última superviviente de la generación de Ozores y Esteso, la generación perdida del glamour español, hablamos de la Vaca Que Ríe, ha sido ingresada esta tarde en una institución psiquiátrica de Madrid. Se trata del mismo psiquiátrico donde reside Zapatero desde hace más de un año.

 Su carrera profesional comenzó en Suiza, donde a finales de los años 70 comenzó a posar como vaca de Milka. Testimonios de entonces ya comentaban que era muy dada a contar chistes y entretener al personal. “Si te quedabas sin gas en el mechero, te lo rellenaba con metano. Era realmente muy cordial” recuerda Winifrett Olofski, una vecina de la zona. Pero el de Milka era un papel ingrato, con interminables sesiones de maquillaje lila a 2.400 metros, plantas escuálidas y poco sabrosas y obligada por contrato a sonreír  a una extensa pandilla de imbéciles.

 Llegados finales de los 90 Santiago Segura, gran rescatador de figuras olvidadas, la fichó para los primeros anuncios de “La Vaca que Ríe”. Un queso inspirado en su biografía que pronto se hizo famoso porque se comía tanto el queso como el papel de plata del envoltorio, aportando esos nutrientes de plata pura que precisan los menores para la formación de los huesos. Los royalties de los quesitos hicieron multimillonaria a la Vaca, que compró el 15% de Zara (Inditex S.A.) en el año 2.001.

 Desde entonces la vaca que Ríe ha sido miembro habitual de la Jet Set española, un grupo en el que se integró cuando se compró un avión Galaxy. Tras ocupar innumerables portadas de la prensa rosa, acompañada como no por una ancha sonrisa en el morro, su declive mental se hizo patente a partir del año 2.009. Ya no era la vaca que reía sino que estaba todo el día en plena carcajada, le dolían las costillas de tanto reír: todo le parecía profundamente estúpido o aleatorio, pero en cualquier caso muy gracioso.

 En esa época se echó encima 200 kilos, y su decadencia física fue comparada en la prensa rosa especializada en ganado vacuno con la de Gerard Depardieu. Se operó las ubres en 2.010 y se forró el cuerpo entero de botox, con lo que Tele 5 dejó de invitarla a “Sálvame”. Pero la vaca no paraba de reír, muy al contrario, cada día se reía más.

 Según fuentes del Gobierno Civil “la detención de la ciudadana mamífera se produjo ayer a las 21:13 hrs. cuando intentaba acampar en el césped del Ministerio del Interior“, por supuesto en pleno ataque de risa.