Las sustancias se echan en los pantanos por las noches o cuando hay un Barsa-Madrid.
Varios sindicatos de narcotraficantes han anunciado que interpondrán acciones legales contra el Estado por competencia desleal.

Madrid, redacción.- En declaraciones a éste diario de ayer por la noche, un funcionario del Ministerio del Interior ha indicado que “el gobierno echa drogas en el agua para que la gente esté calmadita y no de la brasa, por emplear terminología técnica”.

 Al parecer según estas fuentes ya sólo la ración que en Madrid se vierte en el agua de los pantanos incluye “15 o 20 trailers diarios de calmantes y opiáceos“. Los transportes llegarían preferentemente en días de partido entre el Barsa y el Madrid, o por las noches, aprovechando que los guardas de seguridad se están sacando un master a distancia en pornografía de internet.

 El funcionario S.M.J. aseguró en la entrevista, celebrada en el Frankfurt de Somosaguas a las 5:38 de la mañana, que esta práctica de sedación popular se remota a Franco “y seguramente al tiempo de los Reyes Catódicos“. Lo único que habría cambiado es la receta, que en el pasado incluía mandrágora, daturo u opio, y hoy se basa en principios activos barbitúricos, calmantes y compuestos a base de fluor.

 “Por eso las drogas están ilegalizadas en todo el mundo, si dejamos a la gente tomar cosas por su cuenta el efecto ya no es el previsto. Paco, otra caña”  según declaraciones del funcionario.

Las reacciones a esta noticia no se han hecho esperar, hasta el punto de que varios sindicatos de narcotraficantes han anunciado que interpondrán acciones legales contra el Gobierno Español por competencia desleal. Entre ellos el influyente Sindicato de Muleros Aéreos de Teruel, cuya fuerte apuesta económica por el aeropuerto de Orihuela del Tremedal puede verse afectadas por éste escándalo.