Tendrá que ponerse aloe vera cada noche o le retirarán la  custodia de dos millones de cubanos.
  Detrás de su caída podría estar el discurso inaugural del  peluquero LLongueras.

New York, corresponsalía.- Esta mañana se ha conocido la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la barba de Fidel Castro. Y su texto ha sido tajante: deberá cortársela entera antes de las 09:00 a.m. del próximo sábado o las fuerzas internacionales de paz invadirán el país.

 Según información del “New York Times” los miembros del consejo han pasado la mañana atendiendo al discurso del peluquero LLongueras, al que le correspondía la primera alocución como presidente de la internacional de peluqueros multimillonarios. La petición de LLongueras ha sido radical, durante su speech ha empleado expresiones hasta entonces prohibidas en la ONU, como  “rapar al cero” e incluso “ingles brasileñas”. Tras dos horas escuchando su voz rasgada, los delegados han pedido votar anticipadamente, e incluso Rusia, país de barbudos, ha votado contra Castro.

 El dictador se mantenía en comunicación permanente a través de una videoconferencia, y ha intentado esquivar la condena alegando que tiene “una piel muy sensible“. Incluso ha enseñado a la cámara sus recetas médicas de “L´Oreal pour men” y “Latoja Antiaging”. Pero tampoco así ha logrado eludir la dura sentencia, que además le ha condenado a ponerse aloe vera cada noche de luna creciente.

 Hasta ahora Fidel Castro había colado su chándal y su barba desarreglada y cargada de células madre en los mejores establecimientos del mundo. No sólo en los hoteles Hilton y Ritz, sino incluso en la mansión de la familia Rockefeller, grandes accionistas de la Federal Reserve y del planeta entero. Pero desde que dio de baja su perfil de facebook el pasado enero, su fama y respeto internacionales han caído a niveles del Doctor No.

 Se espera que en próximas semanas un comité independiente de la Organización Freedom Capilar, dependiente de Naciones Unidas, se dirija a La Habana para verificar el cumplimiento de la sentencia, como ya ocurrió en su día con la correlativa barba de Saddam Hussein.

 Si Fidel no la acata voluntariamente, podría perder la custodia de dos millones de cubanos, o incluso ser entregado a Bruce Willis como carne de cañón para “Jungla de Cristal 9″.