Según el sindicato de enfermeras grecolúbricas no ha habido discriminación hacia la paciente.
El Ayuntamiento pinchó en su honor el himno católico “Like a virgin” por la megafonía del pueblo.

Rasquera, enviado especial.- Ayer por la mañana el diario del Vaticano (“Observatore Romano”) filtró la noticia de que la virgen María realizó al menos tres apariciones en Rasquera con motivo de la votación sobre el cultivo de cannabis en dicha localidad.

La presencia de la virgen era esperada para la apertura de mismo acto de votación a las 8 de la mañana. Pero el comité de recepción de Obispos, Sacerdotes, y Monaguillos revisados de próstata, se pasó la mañana esperando en vano en el aeropuerto: el billete que había cogido Su Majestad celestial era de Ryanair y no le dejaron embarcar porque no llevar el D.N.I. del niño.

En todo caso, la noticia confirmó lo que ya era un rumor repetido hasta la saciedad en los salones y saunas del Vaticano. Un rumor que también procedía del hospital general de Rasquera, donde días antes habían llegado bolsas de sangre del tipo A+ por si hubiera que hacer alguna transfusión urgente. Esta medida también se adopta en los desplazamientos de la Familia Real, por su habitualidad en actividades de riesgo.

Una enfermera del hospital nos ha confirmado las medidas especiales adoptadas: “Nos dijeron que para el martes dejásemos de robar bebés pues había que tener el hospital entero preparado para la comitiva de la virgen”.

 Según Victoria González, portavoz del sindicato de enfermeras grecolúbricas “si viene la virgen será una paciente más y punto, no se crea que aquí damos un trato diferente porque uno sea padre o madre del hijo de Dios”.

Al parecer la virgen primero realizó una aparición privada ante el Alcalde de ERC., al que intentó convencer de que se convirtiese a un partido monárquico, “como Dios manda”. El Alcalde se negó rotundamente. Fracasadas estas intenciones, y ya a las 9 de la noche, hizo su segunda aparición en la plaza del pueblo, donde fue recibida por la multitud con gritos de “guapa guapa”, mientras en los altavoces sonaba el himno católico “Like a virgin” de Madonna.

El detalle no se consideró de buen gusto por las parroquianas de mayor edad, que anunciaron su intención de poner una queja en la comisión de fiestas del barrio.

Llegados ya a las 11 de la noche un avión Galaxy trajo el establo-movil, el buey y la vaca y la estrella de navidad, sin los cuales a la viajera le cuesta mucho conciliar el sueño. Una fuente bien conocedora de los interiores del Vaticano nos comenta que “la virgen se ha quedado en el pasado, cuando los reyes la adoraban y las estrellas fugaces se desviaban de la ruta para ponerse encima de su pajar. Además no soporta que el suegro esté en todas partes espiándola”.