“No es exactamente lo que me esperaba, no me lo habían contado así” – declaró Rajoy a la señora de la limpieza.
El hámster de Aznar también lo pasó mal en sus años de presidencia.

Madrid, redacción.- Algunas personas cercanas al Presidente del Gobierno han comentado que no se siente satisfecho con las características del puesto de trabajo. “No es exactamente lo que me esperaba, no me lo habían contado así”.

Según expertos jurídicos consultados por éste diario, podría tratarse de un caso de “publicidad desleal del puesto de trabajo” y el trabajador, Rajoy, podría pedir la baja voluntaria con subsidio de desempleo para el resto de su vida.

 En círculos cercanos al presidente se comenta que “sus primeras semanas fueron terribles“, seguramente porque La Moncloa es al mismo tiempo oficina y vivienda. Cada día le despiertan a las 6 de la mañana, según horario estricto del reloj de la Plaza del Sol, el Subsecretario de Estado de Hostelería y dos legionarios de Cristo, que le traen el desayuno a la cama, todos cantándole temas de “Mocedades” a capella.

 Desde ese momento, durante todo el día, todos los que le rodean no dejan de hacerle preguntas. ¡Con lo que odia hablar el señor Presidente!. Esto de las preguntas no se lo habían avisado cuando respondió al anuncio de Infojobs que pedía un presidente “para una empresa nacional muy conocida”

 Para la señora de la limpieza “Don Mariano está a punto de petar, no le gusta la estrategia ni cosas así como pensar, es más de comerse un bocadillo de buena longaniza y de los diarios deportivos de fúrbol“.

 Además, según estas mismas fuentes, el Presidente se queja de que nadie en el partido le avisó de que el Rey tiene llave y se pasea por Moncloa como Pedro por su casa. Se lo encuentra ordenándole los jerseys, revisando el historial de internet, empujando el columpio del niño… Eso cuando no viene a colgar sus trofeos de caza: un día aparecen unas astas de venado o un elefante en la caseta de la piscina, otro día ha dejado sobre la chimenea del salón las cabezas de dos tenientes generales, un almirante y un teniente coronel.

 La Moncloa es considerado un sitio inhóspito, pese a tener el Canal Satélite y Gol Tv en todas las habitaciones. Por sus 20 km. de pasillos deambulan comisionistas, acordenonistas rumanos, cardenales, vendedores de armas, jeques árabes, rabinos judíos, y sobre todo pelotones de altos cargos vagabundeando como zombies, haciendo tiempo para la jubilación. Los funcionarios suelen conformarse con practicar sexo en los armarios de las escobas y pasar un fax de vez en cuando.

Estas circunstancias hacen que los presidentes sufran habitualmente de stress familiar. En días puntuales dicho stress ha llegado –según la escala de Milán- a squatro.

 “A veces – cuenta Elvira, la esposa del Presidente – cuando el niño vuelve del colegio están los Geos desfilando por el pasillo o ahorcando a algún sospechoso en el porche. Esta muy bien que tu hijo crezca en una casa con jardín, cerca del metro y de colegios de la alta suciedad. Pero no me digan que es normal que los guardaespaldas hagan prácticas de tiro en el jardín con kalashnikovs y ametralladoras Uzi.”

 Hasta el hámster familiar de los Aznar, de nombre “Ministro”, montó un incidente en 2.002 cuando se perdió por tres días, lo que también se atribuyó al stress. Se declaró la alarma “Defcondos” en todo el país: varios cazas despegaron para patrullar la Isla de Perejil y las colonias de Canarias, e incluso dos generales se afeitaron. Un esfuerzo inútil porque “Ministro” estaba en el sótano almorzándose un óleo de Miró pagado con dinero público. El asunto se consideró poco grave, porque en la buena época eso del dinero público corría por ahí más que el papel de váter.

 No sería de extrañar que pronto Don Mariano se ponga en la cola del INEM, como un español más, lo que según ciertos analistas podría ser bien valorado por los mercados. Especialmente por el mercado de stock options de la Bolsa de Jerez de la Frontera