Diversas fundaciones feministas la propondrán ante la Asamblea General de Naciones Unidas de la semana próxima.
 La propuesta tiene la aceptación de Tony Blair y Goldman Sucks, pero Jordi González podría ejercer su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la O.N.U.

New York, 15 de marzo.- En una rueda de prensa celebrada ayer por la tarde en Nueva York, varias fundaciones feministas han expuesto su programa internacional para el año 2.012, en lo que es uno de lo eventos más típicos de la temporada alta de subvenciones en Nueva York. Entre las propuestas ha destacado la realizada por la Fundación Ilona Staller para la unión palestino-israelíta, que plantea que Belén Esteban actúe como mediadora de paz para Oriente Medio.

El principal problema que puede encontrarse la Sra. Esteban es que algún miembro del Consejo de Seguridad de la O.N.U. ejerza su derecho a veto. Actualmente son seis los miembros del consejo de seguridad con derecho a veto: Estados Unidos, Rusia, Francia, Inglaterra, China y Jordi González.

El Cuarteto de Paz de medio oriente, dirigido por Tony Blair, manifestó que “aprobamos la moción, básicamente por motivos tácticos de esos de pie en la mesa. El carácter explosivo de la señora Esteban es obvio que ayudará a la negociación, y ya no hará falta que sigamos gente como yo cobrando un millón de euros al año por tomar canapés en hoteles de cinco estrellas de aquí y allá, viajando en jets privados con asientos de cuero de esos que hacen puruburrurrup cuando te tiras un pedo. Jajaja”.

Por su parte fuentes diplomáticas afirman que el primer ministro Netanyahoo ha pedido información a la Embajada Española sobre si Belén Esteban puede tener ascendencia israelita, aunque sea por vía de algún familiar en los paracaidistas.

Dicha ascendencia sólo se computaría a efectos del carnet de barra libre de munición si cumple la condición de proceder  de un óvulo previo a la expulsión de los reinos de Castilla y Aragón del año 1.492, con independencia de la duración del embarazo.

De ser nombrada mediadora, Belén dispondría de una vivienda de 300 m2 en Manhattan pagada por el FMI, chofer y escolta de la UE, tarjeta de barra libre oro de IBERIA con derecho a denegación de embarque, tres pedagogos y braguitas limpias para Andreíta que facilitaría UNICEF.